CLUB D'ATLETISME CORRELIANA (L'ELIANA - VALENCIA - SPAIN) contacte: correliana@movistar.es - Teléf.:607.59.39.56
ATLETISME, TRAIL RUNNING, TRIATLÓ. CLUB COL-LABORADOR AMB L'ASSOCIACIÓ ESPANYOLA CONTRA EL CÀNCER

miércoles, 9 de enero de 2013

LESIONES DEL CORREDOR. CONDROPATIA ROTULIANA

RODILLA DEL CORREDOR (CONDROPATIA ROTULIANA)

Las rodillas son una de las articulaciones más grandes del cuerpo y suelen dar muchos problemas a los corredores.


La condropatia rotuliana, también conocido con el el "Sindrome patelofemoral" es el deterioro del cartílago o superficie de la carilla articular de la rotula. Esto puede suceder por múltiples motivos aunque las causas mas frecuentes son los traumatismos y una alteración en la articulación de la rotula con el fémur que produzca un aumento de la presion de manera continua sobre una zona de la rótula.

Esta lesión es muy frecuente en los corredores principiantes y en los corredores más veteranos.

Los corredores con la pelvis ancha son más susceptibles de padecer esta lesión. La pelvis ancha hace que el fémur rote hacia adentro, originando así más rotación en la propia rodilla. La rotación anómala de la rodilla al correr provoca un desplazamiento de la rótula y se produce el dolor de rodilla. Esto puede ser causado por desequilibrios musculares de la pierna o por malos apoyos del pie.

Síntomas:
Empieza con una molestia que va agravándose con el tiempo, puede haber un poco de hinchazón alrededor de la rótula y como una sensación arenosa por debajo de ella.
Sus síntomas son rigidez de la rodilla después de haber estado demasiado tiempo en una postura, seguido de un dolor agudo cuando se está en pie.
El dolor empeora al ponerte en cuclillas y al arrodillarte, y la rodilla suele doler más cuando bajas escaleras o corres pendiente abajo.


TRATAMIENTO FÍSICO: RECUPERACIÓN FUNCIONAL DE LA RODILLA

El tratamiento inicial de elección debe ser el no quirúrgico. Sólo para casos en que tras muchos meses de adecuado tratamiento recuperador funcional no hay resultado satisfactorio se reserva la cirugía. Esta última consiste en la extirpación del exceso de hueso, rasurado o pelado de éste, o bien descarga de la presión patelofemoral actuando sobre tibia o rótula .

Por tanto, como ya se ha dicho antes, la recuperación funcional es la opción más adecuada, y comenzará siempre por reposo parcial o descanso activo, cambiando durante un tiempo a otros deportes (bicicleta con fáciles desarrollos, natación aunque nunca estilo braza, pesas en ángulos fáciles y de poco peso u otros aparatos de fitness como los simuladores de esquí que son las ya populares elípticas). Si decidimos seguir corriendo, optaremos por hacerlo menos días y con menos intensidad vigilando el estilo y el terreno. Nada de superficies duras, ni subidas bruscas o bajadas. Se debe calentar bien (no deben faltar los ejercicios isométricos con pierna estirada, quince minutos al menos) y estirar de forma especial el cuadriceps, el tríceps sural (pierna posterior) e isquiotibiales (muslo posterior), antes y después de empezar el entrenamiento.

La rehabilitación propiamente dicha debe abarcar todos estos músculos, así como los de la cadera.
El frecuente uso de rodilleras (deberán ser de rótula libre, es decir abiertas) puede conducir a debilidad muscular y a «dependencia » si se ponen a todas horas y para todas las actividades. De ahí que se aconseje mejor la cintilla rotuliana, pues no disminuye la fuerza del cuadriceps.
Se debe poner en la parte superior de la rótula cuando notemos molestias en el tendón bajo (tendinitis rotuliana) y en la inferior cuando notemos molestias en el alto (tendinitis cuadricipital).

En mi caso, condropatia rotuliana superior avanzada en ambas rodillas. Mucho gimnasio para fortalecer los cuadriceps me han permitido seguir corriendo varios maratones al año.

1 comentario: